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Consejo de experto: ¿qué tecnología de embalaje a temperatura controlada elegir en función de sus necesidades?

20 octubre 2016

Abbes Kacimi es ingeniero y Director Peritaje Cadena de Frío en Sofrigam. Autor de varios artículos científicos sobre esta temática, recorre con nosotros las distintas soluciones técnicas que existen en términos de embalajes a temperatura controlada.

¿Cuáles son actualmente las distintas soluciones de embalaje existentes para los productos termosensibles?


Tres tecnologías son posibles:

  • Activa, o dinámica: el embalaje necesita una fuente de energía externa (toma eléctrica o batería) durante su utilización para garantizar el mantenimiento de la temperatura.

  • Semiactiva, o semidinámica: la fuente de frío del embalaje es estática (placas eutécticas o PCM) colocada en compartimento aislado. El intercambio de calor entre el espacio útil y la fuente de frío es controlado por un sistema térmico que funciona sin fuente de energía eléctrica (es el caso del iBox de Sofrigam).

  • Pasiva, o estática: el embalaje se rellena con placas eutécticas o un material de cambio de fase que representa la fuente de energía. Asociadas a un aislante, permiten crear un microclima en la gama de temperatura requerida.

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    Embalaje isotérmico pasivo con placas eutécticas


    Cada solución de embalaje en temperatura dirigida tiene inconvenientes específicos: ¿cuáles son?


    La solución activa regula la temperatura, pero no ofrece autonomía: es tributaria de la disponibilidad de la electricidad, lo que no es evidente, en particular, en países en vías de desarrollo. Generalmente, este tipo de embalaje no se utiliza en transporte aéreo. Excepto, evidentemente, si el producto transportado soporta excursiones de temperatura durante un tiempo suficientemente largo (es necesario integrar el paso en aduanas, el tiempo en la plataforma, etc.).

    La solución semiactiva controla la temperatura y ofrece autonomía: el embalaje puede utilizarse como mínimo 100 veces y puede proponerse en alquiler listo para el empleo. Esta solución también requiere controlar la vuelta del embalaje.

    La solución pasiva ofrece autonomía, pero no controla la temperatura: es la solución más barata y la más utilizada en el transporte aéreo. El coste del transporte depende del volumen y del peso de la caja.

    Entonces ¿a quién corresponde cada solución de embalaje refrigerante?


    La solución activa es típicamente la más sencilla y la más económica para un transporte agrupado de productos (camión completo, por ejemplo). Los laboratorios farmacéuticos lo utilizan para el transporte de los productos hacia los depositarios, o las plataformas de distribución, en una sola etapa logística en un camión frigorífico. Pero es necesaria una cantidad suficiente de productos para optimizar el coste de utilización de un vehículo frigorífico.

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    Embalaje refrigerante semiactivo iBox de Sofrigam

    La solución semiactiva, que posee una fuente de frío estática, es ideal ya que la regulación de temperatura puede efectuarse termodinámicamente, en el iBox desarrollado por Sofrigam, en particular. Se trata de una transferencia térmica entre el compartimento donde se encuentra la fuente de frío y los productos, todo ello sin contacto y con ayuda de una unidad de regulación térmica. Esta solución se recomienda para el transporte de biopsias y de MTI (medicamentos de terapia innovadora). 

    La solución pasiva, o estática, no requiere ninguna fuente de energía eléctrica: las paredes del embalaje están aisladas, y se utilizan placas eutécticas a base de agua o PCM para permitir conservar la temperatura en el rango requerido. El grosor del aislante y la cantidad de placas dependen de la duración de conservación (autonomía) y el perfil de temperatura. El material utilizado en estas placas se selecciona en función de su temperatura de fusión, la cual debe adaptarse a la gama de conservación. Para la calificación de estos materiales, se prevé el peor escenario en términos de duración, por ejemplo: así pues, el perfil de calificación es mucho más severo que en la realidad, lo que garantiza fiabilidad y autonomía a los embalajes estáticos. Esta solución de embalaje isotérmico se adapta especialmente bien a todas las necesidades y perfiles, incluso para transportes delicados de pruebas clínicas.

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    la fiabilidad como objetivo prioritario